Luís de Camões. El poeta de los descubrimientos IV.

7 10 2007

Túmulo de Luó de Camões en Lisboa Vuelta a Portugal. Últimos años del poeta.   

    Camões llega a Portugal en 1569, fecha a la que seguramente pertenezcan las ultimas estancias de Os Lusíadas. Estas, conforme exigían las disposiciones de la inquisición, fueron sujetas a censura antes de ser publicadas. El encargado, Fray Barolomeu Ferreira dijo al respecto: “ Vi por mandato de la Santa y General Inquisición estos diez cantos de Os Lusíadas, de Luís de Camões, de los valerosos hechos en armas que los portugueses hicieron en Asia y Europa y no encontré en ellos cosa alguna escandalosa, ni contraria a la fe y buenas costumbres […]    

    Su madrastra viviría por entonces en el barrio de la Mouraria. El poeta tal vez habría visitado a D. Constantino de Bragança, a la familia de D. Francisco Coutinho y a su hija, Guiomar de Blasfé.   

    Camões pretendía ahora conseguir un cargo que de algún modo viniese a compensar los servicios prestados en ultramar, y una licencia para publicar Os Lusíadas.Entregó posiblemente las dos peticiones, con todas las certificaciones indispensables. También remitió una esmerada copia de Os Lusíadas acompañada de una dedicatoria con petición de aceptación.    

    Pobre y enfermo, consiguió publicar Os Lusíadas en 1572 gracias a las influencias de algunos amigos cercanos al rey Sebastián I de Portugal, quien, el 24 de septiembre de 1571, concedió la licencia en estos términos:   

    “Yo, el rey, hago saber a cuantos este documento vean, que yo he por bien, y me place dar licencia a Luís de Camões (caballero hidalgo) para que pueda hacer imprimir en esta ciudad de Lisboa, una obra en octava rima, llamada Os Lusíadas, que contiene diez cantos perfectos, en los cuales, por orden poética, en versos se declaran los principales hechos de los Portugueses en las partes de la India, después de que se descubrió la navegación para ellas, por mandato del rey D. Manuel, mi bisabuelo (que en santa gloria esté) […]    

    Pero incluso la publicación de Os Lusíadas está envuelta en misterio ya que hay dos ediciones del mismo año y no se sabe cuál fue la primera. En recompensa a los servicios prestados a la patria, el rey le concedió una modesta pensión, pero incluso esa paga será entregada siempre tarde y no salvará al poeta de la más extrema pobreza.    

    Unos años después, Luís de Camões falleció en Lisboa el 10 de junio de 1580, como digo, en la más extrema pobreza, teniendo que pagarle la sepultura un amigo ya que ni siquiera tenia mortaja con la que cubrir su cadáver. Su túmulo, que habría sido colocado cerca del convento de Santa Ana en Lisboa, se perdió en el terremoto de 1755, por lo que se ignora el paradero de sus restos mortales. Restos mortales que no están en ninguno de los dos túmulos oficiales que le están dedicados actualmente, uno en el monasterio de los Jerónimos en Lisboa y otro en el Panteón Nacional.    

    Así, murió el que dicen mayor poeta de la historia Portugal, aquel que en el prologo de su obra magna se dijo a sí mismo: “en una mano siempre la pluma y en la otra la espada”.





Luís de Camões. El poeta de los descubrimientos III.

7 10 2007

Viaje a la India

  Faltaban quince dais para que la armada izara las velas, partiendo rumbo a la India el 26 de marzo de 1553. Durante los seis meses de viaje embarcado en la nave S. Bento y con mucho tiempo para meditar, fue dando forma a su idea, a Os Lusíadas. 

En Goa

  La S. Bento, después de haber logrado escapar a una terrible tempestad, alcanzó el canal de Mozambique con una marea propicia, donde habitualmente las naves se demoran unos días.El galeón S. João, comandando por Manuel de Sousa Sepúlveda, partía en ese momento hacia Portugal con una rica carga de 500 hombres, de los cuales 200 eran portugueses, (en su mayoría hidalgos) y 300 esclavos, muertos en su mayoría en un espantoso naufragio, algo que Luís de Camões viviría unos años más tarde. 

    Así, si contamos con la partida de Lisboa a últimos de marzo y llegada a Goa el 12 de septiembre, con el descanso en el canal de Mozambique de 5 a 10 días, el viaje se alargó durante 6 meses más o menos. En el equipaje, guardados cuidadosamente, llevaba en manuscritos los sus autos y muchas piezas líricas. 

    En 1553, el mismo año de la llegada a Goa del poeta, el virrey, Alfonso de Noronha, organizó una expedición de castigo al rey Chembe, que se había apoderado de algunos islotes del reino vecino de Porcá. Camões partió en esa expedición y demostró gran bravura en el campo de batalla. Al año siguiente el virrey mando a su hijo, D. Fernando de Meneses, capitanear una armada de galeones, carabelas y fustas con 1200 hombres dirigidos al estrecho de Meca, siguiendo después para Ormuz, donde esperarían a las galeras turcas. En esa armada también iba Luis de Camões. 

    Entre 1556 y 1558 Camões militó en los mares de China y después en las Molucas. En estos años disfrutó de mucho tiempo libre y soledad, que le permitían meditaciones muy provechosas en su ideal obsesivo de encomiar a los argonautas lusos.

    El cargo en Macao no le sedujo mucho y en Os Lusíadas ni si quiera nombra ese lugar, incluso sabiendo que allí terminó los 6 o 7 primeros cantos del poema. Por eso, antes de cumplir su mandato, el poeta abandonó el cargo que tenía asignado en Macao. Destituido y preso, fue mandado a Goa para explicarle al virrey la causa de sus errores, pero en el camino sufrieron un naufragio en el que perdió algunas partes de sus obras, además de todo el dinero, por lo que se vio obligado a pedir un préstamo para poder comprar ropa y armas.  

Viaje desde la India a Lisboa. Naufragio en Mozambique.  

 En 1567, Pero Barreto, hermano del nuevo virrey, D. Francisco Barreto, embarcó hacia Portugal y trajo consigo al poeta, desilusionado de la India y de la vida en general. Por el camino, los barcos naufragaron ante las costas de Mozambique y Luís de Camões, fue forzado, por falta de medios, a quedarse allí, ya que no podía pagar los 200 cruzados que le exigía Pero Barreto.

    Allí lo encontró el cronista Diogo de Couto, quien en su obra relata : “En Mozambique encontramos a aquel príncipe de los poetas de su tiempo [...] Luís de Camões, tan pobre que vivía de amigos y para embarcarse al reino le juntamos los amigos toda la ropa que fuese menester y no faltó quien le diese de comer, y aquel invierno que estuvo en Mozambique, acabó de perfeccionar sus Lusíadas para imprimirlas. [...]





Luís de Camões. El poeta de los descubrimientos II.

7 10 2007

De Coimbra a Lisboa

  Terminados los estudios, con todas las incógnitas antes mencionadas, el poeta volverá a Lisboa, en un viaje también envuelto por el misterio. Se plantean preguntas como qué es lo que suscita la vuelta a Lisboa, qué paradas hizo en el camino, de dónde obtuvo el dinero necesario o cuál fue el transporte que utilizó.  

   Seguramente fue ayudado por amigos con influencias, como el duque D. Teódosio de Bragança, su hermano D. Constantino, el duque de de Aveiro, el marqués de Chascáis y el conde de Redondo, quienes recibían su pago por los favores en forma de versos que el poeta les ofrecía a ellos o a sus damas.  

En la corte

  Ya en Lisboa, se dedicó a llevar una vida bohemia bajo la protección de los condes de linares. Frecuentó ambientes cortesanos donde cautivó a damas con la ayuda de motes y glosas. Así, se le atribuyen varios amores, no sólo con damas de la corte, sino hasta con la propia infanta doña María, hermana del rey Manuel I de Portugal.

    Una relativa ociosidad le dejaba tiempo para estos enredos frecuentes, los cuales además solían inspirarle a la hora de escribir, tal vez a este periodo pertenezcan muchas redondillas y sonetos. Pero ya entonces, según sugiere la égloga V, en 1544, la epopeya luchaba obstinadamente por entrar en el espíritu de Luís de Camões. 

    Pero también este periodo fue algo trágico para nuestro poeta. Desde la corte se decidió que lo mejor era mantenerle alejado, en Ribatejo, en Santarém, o más probablemente en Constança. El destierro no fue muy duradero, pues el poeta rogó la conmutación de la pena, ofreciéndose para servir en África. 

En Ceuta

  Cumplidas ciertas formalidades concernientes a documentos relacionados con la conmutación de la pena, y el alistamiento, la partida se verificó en 1546 o 1547.Desembarcado en Ceuta, cumplió con todos los deberes como soldado, y en los momentos libres que tenía se dedicaba a la meditación, rememorando frecuentemente lo hasta entonces vivido, sobre todo la desilusión de los amores soñados y los amigos, en un íntimo soliloquio que le inspiró, tal vez, la Elegía II y Os Lusíadas.En circunstancias no muy documentadas, perdió el ojo derecho.  

De nuevo en Lisboa

   En 1550 ya está de nuevo en Lisboa. No se conoce nada que desacredite su actividad en Ceuta, por eso nos resulta incomprensible el hecho de que Camões decidiera llevar una vida ociosa y frecuentara diferentes bandos de soldados tomando parte en algunos alborotos o refriegas. A partir de estas refriegas en las que él participa le darán el apodo de “trinca-fuertes” o “valentón”, y el comenzara a amar el nombre de Aquiles, no era raro entonces, que se le viera desenvainando la espada simplemente por ostentación, con animo de hacer gala de grandeza.

    El día 16 de junio de 1552 se celebraba con pompa religiosa la fiesta del Corpus Christi,  ocurrió que Gonçalo Borges ( que tenía a su cargo los arreos de la casa real ) atravesaba el Roció a caballo para llegar a la calle de San Antonio. Dos enmascarados le asaltan y comienzan a insultarle, Gonçalo intenta defenderse y comienza una pelea. Luís de Camões reconoce entre los agresores amigos suyos y sin mas, coge la espada e hiere a Gonçalo Borges. El poeta fue preso mientras que sus amigos huyeron. 

    Después de unos meses de encarcelamiento en el tronco de la ciudad, Gonçalo Borges ya estaba curado y ahora la solución pasaba por el perdón del ofendido y la indulgencia regia. Luís de Camões no fue acusado ni criminalmente ni civilmente por Gonçalo, a cambio, otra vez, de que el poeta sirviera en otros trabajos como le sucedió en Ceuta. 

    Con las informaciones concretas sobre el delito y el comportamiento del encarcelado, D. João III aprobó el requerimiento del poeta de ir a la India “por ser él joven y pobre y decidido a servir este año en la India, multándolo con cuatro mil reís para piedad, pagables al obispo de Santomé“.

     El perdón final fue concedido el tres de marzo de 1533 y la carta le fue dada el día siete de ese mismo mes.





Luís de Camões. El poeta de los descubrimientos I.

7 10 2007

Luó de Camões 

     Es poco lo que se sabe de Camões, y ese poco es, aún así y en la mayoría de los casos, dudoso. Según la opinión mas aceptada, habría nacido en Lisboa hacia 1524 o 1525, aunque algunos biógrafos sitúan el lugar de nacimiento en otras ciudades como veremos después. Los que defienden la teoría lisboeta consideran a Simão Vaz de Camões padre y a Ana  Sá de Macedo madre del poeta. 

    Como digo, pocos son los datos fidedignos que hoy en día conocemos acerca de la vida del poeta, manteniéndose intactas las palabras del canónigo de Évora, Manuel Severim de Faria, quien en su edición de 1624 llego a decir: “lo que anda impreso (acerca de la vida de Camões) es tan poco y diminuto que no satisface en mucha parte con lo que todos pretenden saber de semejantes varones, como es la cualidad, vida, costumbres, ingenio y carácter”

     No obstante las afirmaciones que realiza, posiblemente apoyadas por los datos que obtuvo con el contacto de contemporáneos de Luís de Camões, que incluso pudieron llegar a conocerle, Manuel Severim de Faria establece este retrato del poeta: “Fue Luís de Camões de media estatura, gordo y con una gran barba por el rostro. Tenia la nariz larga, levantada en el centro y gorda en la punta; le afeaba notablemente la falta de su ojo derecho. Siendo un niño, tenía el cabello tan amarillo que tiraba casi a azafranado. Aunque no era agraciado en apariencia, tenía una conversación muy fácil y fluida, alegre y hablador, como se ve en sus apodos”

     Luís de Camões desciende de familia gallega con residencia en Camones, en el valle del Miñor, cerca de Baiona, Pontevedra. Por parte materna estaría emparentado con el navegante Vasco de Gama y por parte paterna con en trovador gallego Vasco Pires de Camões, del que habla Fernão Lopes algunas veces, por ejemplo en la crónica de D. João I, y que fue el primero de la estirpe que llego a Portugal en 1370. A partir de ahí la familia se asentó por todo el país, especialmente en Coimbra. 

    Volviendo a su nacimiento, cuatro ciudades se han disputado desde siempre ese privilegio: Alenquer, Santarém, Lisboa y Coimbra, aunque la opinión mas común se fija en Lisboa.Manuel Correia habla de él como “nacido y criado en Lisboa, de padres nobles y conocidos. Familia ilustre y acomodada, oriunda de Galicia, bien documentada en cuanto a sus orígenes.”Como fecha de nacimiento se fijó en el principio del siglo XVI la de 1517, y más tarde la de 1524 o 1525.Análogamente al lugar y año de nacimiento, tampoco ha sido posible establecer una unanimidad en cuanto al día exacto Teófilo Braga habla de los días 4 o 5 de febrero de 1524, mientras que Mário Saa opta por el 23 de enero de ese mismo año. 

    La madre, Ana Sá de Macedo, murió en el parto y el padre tuvo que conseguir una ama, que en la expresión del poeta: “ No fue una madre, sino una fiera”. Pero no deja de ser extraño que en toda la obra del poeta, ni un solo verso, ni una palabra se conoce, alusiva a su madre. 

    Manuel Correia, uno de los primeros biógrafos de Luís de Camões y amigo de éste, afirma que habría pasado la infancia en Coimbra, un periodo del que los biógrafos suelen callar. Fue criado por una ama apasionada, educado por una diligente y bondadosa madrastra y protegido por un tío llamado Bento Camões, fraile y prior del convento de Santa Cruz. 

    Hoy en día todavía tenemos que descifrar el enigma de los estudios en la juventud, ya que el nombre de Luís de Camões no consta en los registros de matricula ni de la universidad de Coimbra ni del colegio de Santa Cruz, aunque se acepta como muy probable la frecuencia durante algún tiempo del poeta en la universidad o en el convento junto a su tío, donde aprendió lenguas clásicas, español, italiano y vastos conocimientos sobre historia general y de Portugal. La pregunta es, ¿por qué no encontramos su nombre en esos registros?, ¿los biógrafos dijeron lo que sabían u ocultaron algo?.

    Sea como fuere, la obra del poeta indica la lectura asidua de los clásicos latinos y las reminiscencias sobre todo en la epopeya, esto no se puede lograr sin una larga preparación humanística, como dijo Epifanio da Silva Dias, que durante años se volcó al estudio de lo épico, concluyó: “ Poseía vastísima preparación humanística, estaba muy versado en literatura latina, en sus diferentes periodos y en la lengua de Virgilio”